A lo largo de la historia de la Gimnasia Rítmica ésta ha aceptado y desarrollado cambios, a veces propios del deporte, otras propios de la expansión cultural y otras como forma de supervivencia fruto de la competitividad con otros deportes. En este artículo vamos a abordar los más destacables, aunque seguramente hay muchos más que no se nombran.

Destacar de entre todos los innumerables cambios en el Código de Puntuación, que cambia cada 4 años, tras finalizar el ciclo olímpico. No nos referimos a cambios mínimos, a veces cambia hasta la estructura propia del deporte, como los grupos corporales fundamentales, sus valores que no paran de fluctuar de un ciclo a otro, las dificultades de aparatos…, un sinfín de cambios que lleva a las jueces a tener que examinarse del nuevo código a nivel internacional y nacional, y a las entrenadoras a asistir a cursos para la comprensión y adaptación del mismo a sus circunstancias particulares y locales. A veces algunos cambios desafortunados, como se ha podido comprobar cuando acaba el ciclo correspondiente debido a las numerosas lesiones que se producían en las gimnastas, pérdida de la plasticidad y elegancia propias del deporte en beneficio de la suma de puntos sin parar, ya sea corporal pero sobre todo de aparato. La Gimnasia Rítmica es un deporte vivo, y por tanto debe evolucionar, pero siempre como perder de vistas estos dos principios básicos que son la salud del deportista y la plasticidad que lo han hecho tan característica.

Almudena Cid (ESP)

Amina Zaripova (RUS)

Uno de los cambios como consecuencia de la expansión y consiguiente adaptación cultural de la rítmica fue la incorporación del mono en el atuendo de las gimnastas en el ciclo 1993-96. Con esta novedad se permitía la participación de gimnastas procedentes de países donde el uso del maillot a las mujeres no les estaba permitido, facilitando su participación y por tanto la expansión de este deporte en estos países en los que tenia poca visibilidad.

Irina Tchachina (RUS)

Otra novedad en el atuendo se dio con la incorporación de la falta al maillot o mono (este último no es habitual verlo) en el ciclo 2001-04. Aunque parece más una idea superflua que a veces se tilda de dificultar la visibilidad de la línea de la gimnasta, tiene un componente estético más cara a gimnastas de la categoría de mayor edad, que les permite sentirse menos expuestas. Hay que tener en consideración que no todas las gimnastas tienen la fisiología de una campeona del mundo, el deporte debe adaptarse a todos los niveles en los que se practica si quiere evolucionar, expandirse y convertirse en deporte de masas.

Margarita Mamun, falda con flecos.

Con respecto al tema de la decoración en el atuendo no vamos a desarrollarlo, ya que sobre todo se trata de una cuestión personal de gustos.

Otro apartado a destacar en los cambios que marcaron la Rítmica merece mención especial el acompañamiento musical. En un principio los ejercicios solo podían acompañarse de una música interpretada con un solo instrumento musical, y no fue hasta finales de los 80 que se permitió el uso de dos instrumentos musicales, por lo que podía haber un piano y un violín, pero en numerosas ocasiones se usaban dos instrumentos iguales lo que a la larga creó un problema para distinguir si había 2, 3, 4… pianos?, esta dificultad de distinguir cuántos instrumentos en realidad tenía el acompañamiento musical llevó a la autorización del uso de músicas instrumentales sin limitación en el número de instrumentos en el siguiente ciclo. Pero no ha sido hasta el ciclo 2013-16 que se ha permitido la voz humana dentro de la música utilizada por las gimnastas individuales y conjuntos. Esto ha permitido ampliar el repertorio musical, aunque a veces de forma desafortunada y otras maravillosa, pero una vez más es una cuestión personal en gustos.

Galima Shugurova- aro 1977, acompañamiento con pianista en pista

Música instrumental, Maria Petrova mazas 1993 WC Alicante

Vamos a hacer mención a las medidas del tapiz de competición. En sus inicios había medidas diferentes para individuales y conjuntos. Las de individuales era de 12x12m y para conjuntos 13×13. Las competiciones se desarrollaban sobre el mismo tapiz, que tenía ambas delimitaciones, separadas por 0,5m entre una y otra. En nuestras competiciones nacionales el tapiz era de 12x12m y el medio metro faltante era una greca de otro color, que era la zona prohibida para las individuales pero las gimnastas de conjuntos podían pisar. Esta diferencia se acabó con el establecimiento de una medida única para ambas modalidades, individuales y conjuntos, de 13x13m.

Video Cto del Mundo 1977  , en el video puede observarse que la gimnasta tenía la posibilidad de realizar el ejercicio sobre un tapiz  o sobre el parquet debidamente delimitado. Esto se debía a que algunas gimnastas no tenían tapiz en su centro de entrenamiento, y por ello preferían competir en las mismas condiciones en las que entrenaban.

Lorea Elso, Teresa Fuster, Montserrat Martín, Gemma Royo, Débora Alonso e Isabel Gómez

Un cambio que modificó drásticamente la visión de los conjuntos fue el cambio en su número de componentes. Desde sus inicios eran 6 gimnastas, este número par permitía una visión simétrica de los intercambios, colaboraciones y formaciones, pero la inclusión en los Juegos Olímpicos pasaba por disminuir el número de participantes, que de 6 pasaron a 5. Fue una necesidad impuesta por el COI y se implantó en el ciclo 1992-96 y cuyo primer Campeón Olímpico fue España.

Conjunto Bulgaria 6 pelotas 1988

 

 

Conjunto español, primer campeón olímpico de esta modalidad.

Para finalizar mencionar la desaparición de la cuerda del programa senior que no aparece en unos JJOO desde los celebrados en 2008 y cuya campeona fue Eugenia Kanaeva (Rus).

¡Como siempre esperamos que os haya gustado este artículo en nuestro blob!